Yo diría que es la frase del millón en el mundo online. Todos queremos  posicionarnos en internet para salir los primeros en las búsquedas de Google, pero conseguirlo ya es harina de otro costal. Hoy en día la competencia en internet es arrolladora pero la buena noticia es que siempre podemos implementar acciones para mejorar y poco a poco conseguir posicionar nuestra web donde nos interesa (vamos en la primera página, y si es entre los tres primeros puestos, mejor que mejor).

Voy a partir de la base que hemos diseñado una web profesional de nuestra academia o servicios como formadores donde aparece claramente nuestra oferta formativa. Si no es el caso, habrá que empezar por aquí. Pero si la tenemos y no la actualizamos con frecuencia estamos casi en la misma situación. Y es que éste es un error más frecuente de lo que pensamos. Una web que no trabajamos con asiduidad, sirve para bastante poco. Hace tiempo leía un artículo del blog www.haciaelautoempleo.com, donde su autor, Omar de la Fuente, hacía una fantástica metáfora sobre este mismo tema en el post que titulaba ¿por qué quieres estar en internet? Comenta que imagines contratar un nuevo empleado para tu negocio, le compras un estupendo traje, le peinas fenomenal y, tras eso, lo metes en un armario. Eso sí, de vez en cuando, comentas con tus amigos y conocidos lo fantástico que es tu nuevo empleado del que te acuerdas de vez en cuando. Entonces es cuando abres el armario y lo miras. ¡Qué guapo, verdad! Cierras de nuevo el armario y te sientas a mirar los números del negocio y entonces te preguntas, ¿Cómo puede ser que no aumenten? ¡Si he contratado a este nuevo y flamante empleado para que venda sin parar! Pues esto es exactamente igual que tener una web en internet con la que no haces nada.

La afirmación “Si no estás en internet, no existes” es cierta a medias. Si no tienes web, no existes, está claro. Pero si estás con una web que no trabajas, existir, existes, pero solo para tus amigos y conocidos. Para el resto del mundo, siento decirte que no y para tus futuros clientes, aún menos.

Primeros pasos hacia tu identidad digital

Con esto que te acabo de contar no quiero que te desanimes ni mucho menos, al contrario. Hoy has llegado hasta aquí, algo que muchos aún no han hecho. Ya llevas ventaja. Pero ahora llega el momento de hacerse la primera pregunta de todas, ¿para qué quiero estar en internet? Esta es la clave. Antes de embarcarnos en un proyecto web que nos llevará tiempo y nos costará dinero, pensemos en los objetivos que queremos conseguir para nuestra academia o servicios teniendo presencia en la red.

pexels photo 530024

Sea cual sea tu negocio, si te planteas, por fin, dar el paso hacia tu transformación digital quiero que tengas en cuenta el proceso lógico para hacerlo.

Lo más recomendable es tener un plan de marketing diseñado específicamente para tu empresa o para tus servicios. Se trata de poner en negro sobre blanco la estrategia más idónea para conseguir los objetivos deseados. Si tú mismo puedes hacerlo, genial, pero si quieres, yo puedo ayudarte. Juntos encontraremos los motivos por los que nos interesa que estés en internet y a partir de ahí, nos pondremos a trabajar para conseguir que empieces a aparecer en Google.

No es igual crear una web, por ejemplo, para captar alumnos, que para dar a conocer tus servicios o para trabajar tu imagen de marca. Pueden ser varios los motivos por los que quieres aparecer en internet pero debes tenerlos claros.

Acciones esenciales para aparecer en la red

Antes de liarte la manta a la cabeza y abrir una página de Facebook, encargar un logotipo, hacer una web o repartir folletos sin ton ni son, deberías haber trabajado primero las siguientes acciones:

  1. Trabaja tu imagen de marca. Es vital que proyectes con tu imagen corporativa, sobre todo, confianza, además de los valores que te diferencian de tu competencia.
  2. Define bien cuál es tu propuesta de valor. Pregúntate por qué un cliente debería elegirte a ti o a tu empresa. Tú lo sabes mejor que nadie, así que díselo.
  3. Conoce a tu cliente a la perfección. Investiga todo lo que puedas sobre el perfil de tus clientes. No te quedes solo en su edad, sexo y profesión. Descubre qué leen, que hobbies tienen, dónde van de vacaciones… cuanta más información mejor. Así podremos ofrecerle la oferta que más se ajuste a lo que busca.
pexels photo 67112 2
  1. Márcate unos objetivos claros, realistas y relevantes. Ya manejas información que puedes usar en tu favor. Piensa qué quieres conseguir pero siempre que sea alcanzable. Es mejor empezar por objetivos menos ambiciosos y más realistas. Además, es importante que vayan en línea con el objetivo final de tu negocio.
  2. Implementa acciones de marketing que te ayuden a conseguir los objetivos marcados, siempre guiadas preferiblemente por una clara estrategia. Por ejemplo, darnos de alta en directorios sectoriales o crear algún evento para invitar a posibles clientes y conocerlos.
  3. Mide los resultados de esas acciones. Es importante, para tomar decisiones más acertadas en el futuro, detectar los errores y los aciertos. Para ello debemos medir los resultados. No hay otra forma.

Y recuerda que ser proactivo con el marketing de tu negocio es la llave para empezar a ver frutos.

Últimos consejos

Ya sé que te lo he dicho en más de una ocasión y no me cansaré de repetirlo. No te desanimes a la primera de cambio. El mundo de internet no es fácil. Es un camino duro en el que hay que trabajar con constancia pero también con motivación. Si lo consigues, los resultados llegarán más pronto que tarde, te lo puedo asegurar. Ahora bien, no pretendas tener visibilidad en internet de la noche al día y si alguien te lo promete, desconfía.

Y por último, pero no por ello el menos importante, no dejes de invertir en marketing para tu negocio, siempre por supuesto, en la medida de tus posibilidades y sobre todo de los resultados obtenidos. Y da igual cuál es tu sector. Un error que comenten muchos negocios es, cuando creen que han cumplido sus objetivos, y sobre todo en épocas de crisis, dejar de invertir.

¡Únete al desafío!